Después de ver que mi Shelly seguía siendo el gordo más guapo de la casa. Tuve que cambiar de estrategia para bajarlo de peso rápido, ya que parte de su vida dependía de esto.
Hablé con mi esposo una noche y le dije que iba traer Barfood para Sheldon. Ya lo había probado con anterioridad, en mi temporada de llevar comida lo más natural y orgánico posible.
Intenté conseguir de nuevo Barfood en Cancún. Pero, para mi sorpresa ya la chica que lo distribuía dejó de hacerlo. Me puse a buscar un contacto en la ciudad de México. Encontré a Ermenegildo, en ese instante me ofreció la distribución de Barfood, yo dije que sí de inmediato, sin ver números del negocio ni nada. Yo sólo pensaba en mi bebe perruno.
Platiqué con mi esposo y mi contador, me dieron luz verde para obtener la distribución.
Realicé mi primer pedido, ya estaba ansiosa en que llegara. Sabía que mi Sheldon perdería ese peso extra que venía cargando de mucho tiempo atrás.
Tenía mis congeladores listos para recibir mi primer pedido. Al llegar mis cajas con Barfood congelado, listo para acomodarlo todo, mientras lo hacía, pensaba: – en que por fin Sheldon iba a estar más tiempo con nosotros.