La amistad no son palabras…

Cuando Sheldon tenía como 2 años de edad, llegó al terreno vecino un cachorro casi de la misma edad Pastor Belga. Era súper juguetón, lo tenía el dueño del perro para cuidar el terreno en un futuro. En ese entonces era juguetón, esbelto, ágil, brincaba de un lado a otro sin problema, ya que a comparación de mi Sheldon a esa edad para subirlo al coche siempre le empujaba las pompas para subir. Ese Pastor lo llamaron Cash

 SHELDON Y CASH… La amistad es un tesoro

Podía ver la diferencia entre las razas, a pesar de su energía completamente diferente entre los dos, Sheldon y Cash se estimaban y jugaban mientras se veían. Me encantaba como Cash más enérgico le mordía las patas a mi Shelly, mientras Sheldon le caía todo el peso encima a Cash. Corrían por todo el jardín, los dos se tropezaban, tenían ese cuerpo amorfo en crecimiento. Patas largas que se pisaban las orejas, en el caso de Sheldon y Cash pegándose al correr porque no frenaba a tiempo cuando corría. 

Asimismo, Sheldon por ser un perro de casa y consentido estaba en entrenamiento para obedecer  (😅 o era lo que intentábamos), pero Cash por ser un perro que lo tenían para cuidado era mucho más obediente.

Fueron buenos amigos, todas las tardes, llevaba a Cash a mi casa para que ellos dos jugaran hasta que obviamente Sheldon se cansara, porque el otro era imparable. 

Sin embargo un año después aproximadamente, llegó el día en que esos amigos tuvieron que separarse. Todo a partir de una pelea territorial.

Continuara…

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